A su estrategia de guerras preventivas, asistencia humanitaria, asesinatos selectivos y cárceles ocultas, Estados Unidos y su brazo armado más allegado, la OTAN, han sumado un componente que sin dudas añade espectacularidad a sus campañas: los entierros en secreto.
La práctica comenzó meses atrás cuando el capítulo Bin Laden fue clausurado en el mar Arábigo, en una suerte de ceremonia que pareció más el final de un oeste norteamericano que el ritual islámico descrito por sus sepultureros.-
Introducido en un saco con pesas en su interior, el cadáver del terrorista y ex agente de la CIA, desapareció sin dejar huellas so pretexto de evitar la existencia de un lugar de veneración para sus seguidores, que no son pocos en el mundo musulmán.
Al parecer esa misma razón determinó que miembros del Consejo Nacional de Transición que como se saben reciben órdenes expresas de la OTAN, sepultaran, también en secreto, al líder libio Muamar El Gaddafi en una zona del vasto desierto del país árabe.
El cadáver de El Gaddafi había sido exhibido como trofeo de guerra en un vulgar frigorífico, hasta donde llegaron miles de libios interesados en ver el cuerpo sin vida, tomar fotos del mismo o mofarse del líder, lo que ha sido tildado de barbarie en el mundo civilizado.-
Diversos medios de prensa y expertos en el tema han señalado que el entierro secreto de El Gaddafi y su hijo, ignorando la solicitud de la viuda del exmandatario y de jeques de la tribu Gaddadfa, acentuará sentimientos de rencor en un país de por sí caracterizado por las contradicciones y la diversidad étnica.
La presión de Las Naciones Unidas y la familia del Gaddafi, así como de gobiernos e instancias humanitarias, por fin logró que el Consejo Nacional de Transición accediera a crear una comisión que investigará la manera en que fue asesinado el líder y su hijo, tras la captura de ambos con vida.
Sobre la transparencia de la investigación y el ejercicio de la justicia en el caso Gaddafi duda casi todo el mundo; sobre los verdaderos móviles de la invasión de la OTAN, del asesinato del líder y de su entierro a escondidas, cada día van quedando menos indecisos.
